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Berenjenas

Se cosecha de junio a octubre, es una verdura que se encuentra en formas, tamaños y colores diferentes, las hay blancas, amarillas, a rayas, pero sobretodo violetas. Pueden ser más o menos largas y gruesas .


Es un alimento de propiedades muy beneficiosas sobre la digestión de los ácidos grasos, la presión arterial, la salud de los riñones y la resistencia a ciertas enfermedades. No es extraño que forme parte de platos exquisitos en las cocinas tradicionales de Asia, Oriente Medio, el norte de África y el sur de Europa.

La berenjena está compuesta por agua (92,6%) e hidratos de carbono (3,5%). Esto, sumado a sus escasas grasas y proteínas, la hace muy ligera (21 cal/100 g). 

En cuanto a sus micronutrientes, destaca principalmente su aporte en potasio y ácido fólico, y casi no contiene sodio, lo que favorece la eliminación de líquidos y reduce la presión arterial. Esto facilita el trabajo del corazón y apoya la función eliminadora de los riñones.

Como refleja su color morado también contiene antocianinas, de acción antioxidante.

La berenjena, además de proteger el hígado y aportar antioxidantes, es rica en fibras que ayudan a eliminar el colesterol de otros alimentos y favorecer el buen estado de la flora bacteriana.

Es apropiada para diabéticos porque contiene muy pocos hidratos de carbono, mucha fibra, que reduce la velocidad de absorción de los azúcares de otros alimentos, y sustancias que ayudan a mantenerlo bajo control, como la trigonelina. 

Precaución: las personas con tendencia a formar cálculos renales solo deben consumirlas ocasionalmente, pues contienen una gran cantidad de oxalatos, que favorecen la cristalización inicial.

Las maneras más saludables y digestivas de consumirla son asada entera al horno, a la plancha y luego aliñada ligeramente o trabajada en patés vegetales. Aunque hervida y rellena también está muy buena.

Frita también gusta, aunque ya es menos aconsejable. Hay que tomar ciertas precauciones para que la pulpa no absorba demasiada grasa, lo que multiplica el aporte de calorías y la hace más indigesta (las 15 o 20 calorías de 100 gramos en crudo, ¡pueden transformarse en 300!).

Variedades de berenjenas:

Las variedades pueden agruparse según diferentes criterios, algunas de ellas tienen incluso denominación de origen como las berenjenas de Almagro (Toledo) o las de la Comunidad Valenciana. Así tenemos:

Variedades de berenjena de tipo listadas, las de tipo largo, las de tipo redondo o las de tipo semilargo.

Normalmente, las variedades que se encuentran en el mercado son las llamadas, variedades tradicionales o variedades locales, que son más rústicas y todas ellas de color violeta en mayor o menor intensidad. Aunque también las podemos encontrar:

BERENJENA AMERICANA, que es la que todos conocemos, de color purpura y forma ovalada. La podemos encontrar en todas las épocas del año y en cualquier supermercado. Ideal para hacer a la parrilla o gratinada, aunque su sabor es amargo

BERENJENA ITALIANA, que es muy parecida a la americana, aunque no es igual. Son más pequeñas y redondeadas, pero igual de agrias.

BERENJENAS BLANCAS, que parecen de mentira, pero no lo son. La diferencia con las otras es que su exterior es más duro, pero su textura interior es más suave con un centro firme y delicado. Su forma es larga y redondeada. No son tan fáciles de encontrar así que si las ves en el mercado, ¡cómprala y prueba su sabor!

BERENJENAS SICILIANAS es de rayas. Se dice que es la berenjena cebra por la mezcla del blanco y del purpura. Su sabor es muy sutil y tiene la piel muy fina. Pueden ser grandes como las americanas o un poco más pequeñas.

BERENJENAS JAPONESAS son las que se usan normalmente. Es alargada y fina, con una piel mas fina. Su sabor es tan delicado que puede llegar a ser dulce. Su color puede ir desde el purpura oscuro hasta el negro. Sus primas hermanas son las chinas que se diferencian en que son de un color morado más claro y con menos semillas.

BERENJENAS INDIAS, conocidas también como berenjenas bebés o babys porque son las más pequeñas, casi como huevo. Son fáciles de cortar y cocinadas en rodajas son ideales como snacks.

Pero son justamente esas cualidades, las que al entrar en contacto con el aire se oxidan y le dan ese amargor que a veces cuesta de eliminar. Pero hay un truco para que no queden amargas, y es poner un poco de sal gruesa y dejarlas una media hora, así sacaran unas gotitas que se han de limpiar antes de cocinarlas. Pero si las hacemos para relleno, hay que cortarlas longitudinalmente y hacer unos cortes profundos en forma de cuadrados, poner sal encima durante 15 minutos primero por una cara y luego por la otra. De esta manera sacarán todo su sabor amargo en forma de gotitas que hay que quitar.

También hay quien las pone en remojo con leche y sal. O agua, sal y harina.

A continuación encontrarás algunas recetas fáciles vegetarianas con berenjenas:

Berenjenas: Acerca de
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