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Calabacines

El calabacín o Curcubita Pepo, fue traído por les españoles y portugueses al volver del Nuevo Mundo y se distribuyó por toda Europa, aunque hay quien cuenta que procede de Asia, o que su nombre aparece entre las hortalizas citadas por egipcios y los romanos.

Sea como fuere, lo cierto es que el consumo del calabacín en nuestra dieta ayudará a bajar el nivel de colesterol de nuestro organismo. Y éste es sólo uno de los beneficios que nos puede traer, ya que podríamos citar también que ayuda al fortalecimiento de nuestros ojos, que ayuda a reducir la presión arterial, que al ser fuente de vitamina A y C ayuda a mantener la piel sana y a luchar contra los radicales libres dañinos. Gracias a su alto contenido en agua y en fibra, es ideal para las dietas de control de peso pues nos sacian y controlan el apetito con muy pocas calorías. Como curiosidad, el calabacín tiene casi la mitad de calorías que la misma cantidad de coles de Bruselas o de brócoli. 

Pero también se ha de mencionar que el consumo excesivo de calabacines puede acelerar la formación de cálculos renales debido a su alto contenido de oxalatos.

Aunque el calabacín podemos encontrarlo y consumirlo durante todo el año, es una hortaliza de verano. Pero no olvidemos lavarla bien pues podría incluir algún plaguicida.

A modo de curiosidad, os contamos que la flor del calabacín también es comestible. Tiene un sabor fino y delicado, es realmente todo un majar y en verano es fácil encontrarla en el mercado. Puede estar abierta o cerrada ya que esto no alterara su sabor, aunque si su presentación. Tiene el gusto del calabacín, aunque con una textura más suave y un toque amargo al final. Siendo rellenas o rebozadas las recetas más usadas.

Sobre las variedades del calabacín, podríamos mencionar:

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Los Minicalabacines, que se caracterizan no solo por su reducido tamaño sino también por su sabor. Los encontrarás a principio del verano ya que así se aprovecha mejor los beneficios que puede aportarnos. Se suelen tomar en crudo, como acompañante de todo tipo de ensaladas.

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El verde oscuro, Sofía y Samara, presentan un aspecto alargado con un color más oscuro que otras variedades. Ambos tienen una textura firme y el aroma clásico de los calabacines, aunque la variante Sama tiene un tono verdusco y más brillante. Son excelentes para rebozarlos.

Las variantes Grison y Clarita son de un verde mucho más claro, teniendo los Clarita un matiz mucho más blanquecino.

Los calabacines amarillos son los menos conocidos. Presentan una textura blandita y de sabor mucho más dulce por lo que los hace ideales para realizar sopas o cremas.

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Los calabacines redondos se caracterizan por su forma que los hacen visiblemente llamativos, además de hacerlos idóneos para prepararlos rellenos.

Por último, un truco para que no queden amargos: antes de consumirlas, es aconsejable cortarlas por la mitad y poner sal durante unos 30 minutos y luego limpiar la agüilla que se forma en su superficie.

¡Ah! Y que sepáis que el calabacín es de las pocas verduras que tiene su propio día reconocido internacionalmente, el día 8 de agosto.

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